jueves, 10 de febrero de 2011

Cómo escribir la primera novela III: La repetición de nombres, de nombres, de nombres…

Cuando se escribe en tercera persona es posible incurrir en la repetición excesiva de algunos personajes, algo que para el lector suele ser particularmente molesto y que delata nuestra inexperiencia como narradores. Una vez compartí con mi amiga y colega Montse de Paz una formula muy simple para detectar este flagelo. Lo que hice fue más o menos lo siguiente: Elegí unas cuantas novelas del mismo autor y conté (el Word lo hizo) la cantidad de veces que aparecía cada protagonista, y la comparé con la cantidad de palabras totales. Me sorprendí al ver que había patrones bastante constantes, y que comparado con algunas novelas (comerciales) en donde había detectado el problema de repetición, en estas últimas el número de incidencia era mucho mayor. No voy a mencionar estos valores aquí porque eran propios de un autor específico, pero tú puedes intentarlo si quieres. La realidad es que la repetición de nombres va más allá de un simple número global —no es lo mismo repetir un nombre cinco veces en la misma página que en el mismo párrafo—, pero en situaciones graves estos análisis globales pueden ser útiles.

Sea cual sea la manera que elijas para detectar este problema, que es más común (y más escurridizo) en los primeros escritos de lo que uno pensaría, no lo subestimes, y siempre es bueno podar un poco el árbol de la repetición. Cuando escribes intenta “economizar” nombres de personajes, como si tuvieras que pagar un canon cada vez que los utilizas. Evita los comentarios innecesarios sobre ellos, procura “agrupar” descripciones que correspondan al mismo personaje en vez de saltar constantemente de uno a otro, aprovecha expresiones del tipo “ambos”, “todos”, pronombres personales, etc.

Y una cosa más: Si tu historia lo permite (casi siempre lo permite, sólo hay que pensar un poco), escribir en primera persona ayuda muchísimo a eludir este problema y muchos otros. Es cierto que la primera persona limita la perspectiva del narrador, pero también es cierto que eso es bueno si no dominas bien los super-poderes del narrador omnisciente (un verdadero boomerang que puede pegarte en la nuca); además, la primera persona casi elimina el problema de repetición de nombres (gracias a las bondades del sujeto tácito en nuestra lengua y el buen uso de pronombres) y tantos otros de los que seguramente me ocuparé después.

En resumen: Si estás empezando en este oficio y tienes que luchar contra todos los monstruos a la vez (entre ellos el Godzilla de las batallas literarias que es el desafío de escribir tu primera novela), aprovecha a la primera persona. Tu prosa será mejor. Si tienes dudas, has la prueba con unas páginas y compara.

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4 comentarios:

  1. Agradezco todas estas indicaciones. Son útiles y muy interesantes

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  2. Me he leído las tres partes de "Cómo escribir una novela" del tirón. Muy interesante, algunas cosas que comentas nunca se me habían ocurrido (como anotar el número de palabras escritas, y otras cosas). Muy útil, gracias.

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  3. Gracias E., Gracias Sonia! Intentaré ser constante.

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